Libro de cuentos.
Editorial: Odelia
Entenderán, que mi profesión poco
tiene que ver con el mundo de la ficción literaria. O tal vez si. Pensar en
posibles realidades a través de la ficción es lo que me acerca a este tipo de
libros. En momentos en los que las redes sociales nos muestran solo lo que
otrxs quieren que veamos, los libros como este nos acercan a repensar
realidades que en algunos casos nos parecen lejanas, y en otros, tal vez, están
muy cerca pero no queremos verlas.Mis dos cuentos preferidos
relatan un poco esta contradicción. Creer que un relato nos es ajeno, pero, una
vez que lo leemos, ¿es verdaderamente ajeno? La decisión que toma la
protagonista en el cuento “No cuesta tanto sacrificarse” puede presentarse en
algunos casos cruel, en otros, necesaria. Entender la situación, medir las
posibles consecuencias de las acciones venideras, y con ellas, la
responsabilidad que cada una conlleva. “Mientras
mis ganas y mi sentido del deber se enfrentaban, mis piernas comenzaron a
moverse solas” ¿Hasta dónde se llega por empatía?¿ Hasta dónde puede llegar
la crueldad por la imposibilidad de enfrentarse a los que realmente nos
atemoriza?¿Por qué la imposición del compromiso frente a actos de los que no somos responsables
nos pesa tanto que nos olvidamos del otrx?¿Por qué nos creamos escenarios que
todavía no sucedieron? ¿Por qué nos desprendemos en vez de enfrentarnos con él?
Por otro lado, la negación, “La
lógica del accidente” a veces, es mejor inventarse alguna realidad que nos haga
el transitar menos apesadumbrados. Sobre todo si de seres queridos se trata. A
veces, es mejor elegir creer, como si la creencia no fuera algo que se impone,
que se siente, sino que se elige. Elegís los anteojos que te vas a poner para
mirar el mundo, pero, ¿Sabes que los tenes puestos? En qué momento esos anteojos se convierten en
tus verdaderos ojos? ¡Mira que no te los vas a poder sacar nunca!
Yo, voy a elegir siempre los
anteojos, poder ver la realidad desde donde pueda, desde donde haga bien a una,
pero, ¿Qué pasa si ves con anteojos de egoísmo y no de empatía?
Abriendo charla.
